sábado, mayo 14, 2005

COMIDAS A 95 MIL EUROS

COMIDAS A 95 MIL EUROS


La Generalitat Valenciana, a la que contribuímos pagando impuestos, nos salió derrochadora. La administración autonómica y los políticos valencianos gobernantes no cejan en su empeño de exigir al ciudadano que se abroche el cinturón porque el horno no está para bollos, que no despilfarre o que ahorre al máximo y ahora resulta que predican con muy mal ejemplo gastando 95 mil euros en la Feria de Turismo FITUR en Madrid durante pocos días... ¡sólo en comidas! Vamos, que no se cortaron un pelo los jerifaltes del Govern Valencià a la hora de llenar el buche con sus numerosos invitados oficiales y los muchísimos visitantes a los stands de organismos y empresas de toda la Comunidad Valenciana presentes en dicho evento ferial turístico.

Hagan cuentas: un máximo de siete dias de exposición, a cuatro comidas diarias por término medio - a no ser que sólo invitaran a la comida de mediodia y/o a la cena- y suponiendo que los menús por elevados que parezcan -¡ni que ingerieran caviar auténtico, cara gastronomía francesa y Dominique Perignon a porrillo!- no superasen como mucho las 15 mil pesetas de antes por cabeza...el resultado es exageradísimo. El colmo de los despilfarros y derroches. ¡Ni el sultan de Brunei pagó tanto por su banquete nupcial! Tampoco creo que los beneficiados invitados que llenaron el estómago por gentileza de la administración valenciana y con nuestros impuestos, fueran miles de personas -más barato habría sido invitar a una paella gigante de cinco mil raciones-. Ni con cinco mil bocas la cosa habría costado realmente la escandelera de 95 mil euros: ¡¡casi 16 millones de pesetas!!

Esos 95 mil euros por tal concepto -comidas- son excesivos y se han sacado de los impuestos que pagamos los ciudadanos, siendo dinero público mal destinado a usos personales o privados de los políticos de turno. Ya ganan unos buenos sueldos que les permiten comer bien. No necesitan aprovecharse de fondos públicos para beneficiarse satisfaciendo sus vicios o necesidades individuales. Ellos deniegan pequeñas subvenciones a personas, empresas y entidades, pero no pagan de su bolsillo tales gastos extra. Con una Visa Oro a cargo de la Hacienda Pública -autonómica y estatal- facilitada sin problema, todo arreglado; pero por contra, si usted solicita una tarjeta de crédito, ahora se lo ponen dificil en cuanto a papeleo. Si un simple ciudadano demanda ayuda para crear un negocio ¡¡ la de dificultades que le ponen!! Pero ellos se suben el sueldo cada vez más. Y muchos, no llegan a final de mes con un mísero salario -somos uno de los paises de la UE con los sueldos más bajos- que se destina mayormente a pagar la hipoteca de la vivienda. Pero ellos, tienen dinero hasta en Suiza y lujosos chalets. Incluso solamente por sentarse en el escaño y apretar el botón del voto, brillando por su inactividad. Hipocresía, falsedad, cinismo, sinvergonzonería...

Lo grave es que el propio president de la Generalitat Valenciana Francesc Camps tras publicarse la noticia dió a sus subordinados la orden tajante de correr un tupido velo, de ocultar el asunto, de echarle tiera encima, de permanecer callados. Esa reacción apresurada y el mutismo oficial impuesto huelen a gato encerrado. Camps y la Administración valenciana del PP quieren que olvidemos aceptando el "aqui no ha pasado nada". Pues se equivocan. Ante un posible delito y un engaño a los ciudadanos que se intenta ocultar, solo cabe exigir transparencia, justicia y las cuentas bien claras. Todos tenemos algun euro en esos 95 mil y el derecho a exigir explicaciones. Las comidas costarían la mitad o menos y alguien del Govern Valencià metería mano e hincharía el presupuesto multiplicando el importe para tal vez llevarse al bolsillo comisiones bajo manga de la diferencia entre lo real y lo facturado. No me extraña nada como no me asombra el morro gastado en eludir responsabilidades. Para colmo, Camps afirma que hay salud económica, que no existe crisis. Seguro que si trabajara en Elche en el calzado, no la negaría. ¡Vaya jeta!


Josep Esteve Rico Sogorb