sábado, mayo 14, 2005

LOS PAPELES DE SALAMANCA

Unos ciento noventa municipios valencianos tienen documentos de la guerra civil en el Archivo de Salamanca. Causas, procesos, encarcelamientos, fusilamientos, inventarios de bienes requisados, informes secretos confidenciales, circulares internas, etcétera se hallan inmersos en los legajos y carpetas de dicho archivo. Seguramente más de uno tenemos alguna referencia en los papeles de Salamanca de familiares que sufrieron cárcel, tortura, persecución, acoso y muerte.

En los archivos municipales existen documentos de ambos bloques en la guerra civil del 36-39. Se nota que falta documentación, sobre todo en la referente a los republicanos. Tal vez algunas de las lagunas que se evidencian duermen en el Archivo de Salamanca esperando ser despertadas y dadas a conocer a la Sociedad saliendo de los reducidos y elitistas círculos de investigadores especialistas.

La necesidad de transparencia, accesibilidad, descentralización, pluralidad y el obligado deber de informar sobre algo -de bien e interés común- a los ciudadanos con veracidad objetiva e imparcial información, todo ello unido a la legitimidad histórica, son más que suficientes argumentos para defender la devolución de este material documental a los lugares donde entonces se hallaban -UGT, PSOE, CNT, Logias Masónicas- cuando fueron requisados y trasladados a Salamanca. Una bella ciudad que no tiene culpa -igual pudo haberle tocado el archivo a otra- y a la que admiro por su nivel cultural. No olvidemos que el saqueo, el secuestro y el requisamiento documental tipo inquisitorio, goebbeliano o propio de «Fahrenheit 451»; sirvió para «construir» un Archivo General de la Guerra Civil claramente opresor e ignominioso para con los vencidos.

En estos tiempos tecnológicos con un simple clic de ratón se puede entrar en muchos archivos salvando distancias y presencias físicas. En la era informática en que vivimos, se copian y microfilman documentos en plena existencia de un estado administrativo descentralizado y pluralista sensible con las realidades autonómicas. Obcecarse en mantener reunificado el Archivo General de la Guerra Civil en Salamanca argumentando que allí está bien calentito, bien guardado, que así no se pierde ni se dispersa... obedece a temores ocultos sin fundamento, a recelos con tal de evitar perder una herramienta de cierto poder. Es una postura cerril -por muy científica que parezca y no dudo de la valía de intelectuales que la proclaman- conservadora y tradicionalista, heredada de la vieja tendencia decimonónica gubernamental de un estado centralista totalitario consecuencia histórica de antiguas políticas absolutistas borbónicas hoy desfasadas.

El archivo de Salamanca y cualquier otro fondo documental hoy se puede diversificar técnica y territorialmente tornándose accesible a investigadores y ciudadanos. Mientras, los originales deben ser devueltos a sus legítimos dueños, a sus lugares de partida sin menoscabo de compartir la titularidad con el Estado. Que regresen a nuestra Comunidad Valenciana, que bien importante fue a final de la guerra civil pues el Gobierno Republicano se instaló en la capital del Turia y cercanías de Sax, Elda y Petrer. En cuanto a Elche, es deseable que el conjunto de documentos que aluden a ilicitanos, retornen definitivamente como se defiende y argumenta en la moción que el PSOE local ha presentado a favor de la campaña «Papeles de Salamanca» con el lamentable voto en contra del PP.

LA CARAVANA DEL PP

LA CARAVANA DEL PP

Da la impresión de adelanto de campaña electoral: el PP recorrerá toda la geografía con una caravana criticando el primer año de Gobierno socialista. La idea es novedosa y original pero persigue sibilinamente erosionar la acción del Gobierno fuera de los habituales foros políticos que la Oposición dispone para fiscalizar al Ejecutivo como el Congreso, el Senado y las Cortes Autonómicas.
Y da la impresión de que no es suficiente para el PP ejercer la critica con o sin razones, como se ha de hacer, o sea, parlamentariamente; sino que ahíto de "venganza" -tras el video Faes y el reciente libro de Aznar- quiere tomar la "Bastilla", perdón, la calle. Una cosa sería una caravana informativa -como los buses de Donantes de Sangre - y otra, la caravana hostilmente machacona y duramente criticona que pretende hacer el PP.
No recuerdo caso similar ni en el Estado Español por el PP y demás partidos ni en otros países. No se si en EE.UU. hay antecedentes, pero quienes enmedio vemos como PP y PSOE juegan su interminable set con mutuos raquetazos furiosos - "Doberman", video Faes, Eta está detrás, Aznar tal, caso Huarte, edil valenciano del PP, ex militante islamista del PSOE, etcétera- estamos hartos de esta situación negativa para el equilibrio democrático.
Jamás la oposición tomó la calle con despliegue mediático fuera de campaña electoral contra el Gobierno con derecho y razones o sin ellas. Resulta prepotente. El que Zapatero y su ejecutivo erraran -traducciones de la Constitución Europea, tropas en Haiti, venta de armas al dictador Chávez, hipoteca con el tripartito, etcétera- no justifica extraer la fiscalización y la crítica opositora de lo parlamentario al callejeo propagandístico pseudoelectoralista so riesgo de acrecentar el aspecto circense e hipócrita de la política.
Si sienta precedente la caravana del PP fuera de campaña electoral en cualquier momento, otros partidos podrían copiarla y a la mínima tomarían la calle. El parlamentarismo opositor perdería su leit motiv, su labor fiscalizadora, que para eso está. Lo demás, notoriedad y publicitarse con una caravana para mantener permanente electoralismo callejero y obtener rentabilidad fuera de oficiales campañas electorales. A dos años de las municipales, el PP se adelanta premeditadamente y calentará motores con caravana -que no será la de "Lo que necesitas es amor", precisamente- ¡Cuánto "reality show", cuánto circo,! Algunos pierden la cabeza. Y hasta los papeles.


Josep Esteve Rico Sogorb

COMIDAS A 95 MIL EUROS

COMIDAS A 95 MIL EUROS


La Generalitat Valenciana, a la que contribuímos pagando impuestos, nos salió derrochadora. La administración autonómica y los políticos valencianos gobernantes no cejan en su empeño de exigir al ciudadano que se abroche el cinturón porque el horno no está para bollos, que no despilfarre o que ahorre al máximo y ahora resulta que predican con muy mal ejemplo gastando 95 mil euros en la Feria de Turismo FITUR en Madrid durante pocos días... ¡sólo en comidas! Vamos, que no se cortaron un pelo los jerifaltes del Govern Valencià a la hora de llenar el buche con sus numerosos invitados oficiales y los muchísimos visitantes a los stands de organismos y empresas de toda la Comunidad Valenciana presentes en dicho evento ferial turístico.

Hagan cuentas: un máximo de siete dias de exposición, a cuatro comidas diarias por término medio - a no ser que sólo invitaran a la comida de mediodia y/o a la cena- y suponiendo que los menús por elevados que parezcan -¡ni que ingerieran caviar auténtico, cara gastronomía francesa y Dominique Perignon a porrillo!- no superasen como mucho las 15 mil pesetas de antes por cabeza...el resultado es exageradísimo. El colmo de los despilfarros y derroches. ¡Ni el sultan de Brunei pagó tanto por su banquete nupcial! Tampoco creo que los beneficiados invitados que llenaron el estómago por gentileza de la administración valenciana y con nuestros impuestos, fueran miles de personas -más barato habría sido invitar a una paella gigante de cinco mil raciones-. Ni con cinco mil bocas la cosa habría costado realmente la escandelera de 95 mil euros: ¡¡casi 16 millones de pesetas!!

Esos 95 mil euros por tal concepto -comidas- son excesivos y se han sacado de los impuestos que pagamos los ciudadanos, siendo dinero público mal destinado a usos personales o privados de los políticos de turno. Ya ganan unos buenos sueldos que les permiten comer bien. No necesitan aprovecharse de fondos públicos para beneficiarse satisfaciendo sus vicios o necesidades individuales. Ellos deniegan pequeñas subvenciones a personas, empresas y entidades, pero no pagan de su bolsillo tales gastos extra. Con una Visa Oro a cargo de la Hacienda Pública -autonómica y estatal- facilitada sin problema, todo arreglado; pero por contra, si usted solicita una tarjeta de crédito, ahora se lo ponen dificil en cuanto a papeleo. Si un simple ciudadano demanda ayuda para crear un negocio ¡¡ la de dificultades que le ponen!! Pero ellos se suben el sueldo cada vez más. Y muchos, no llegan a final de mes con un mísero salario -somos uno de los paises de la UE con los sueldos más bajos- que se destina mayormente a pagar la hipoteca de la vivienda. Pero ellos, tienen dinero hasta en Suiza y lujosos chalets. Incluso solamente por sentarse en el escaño y apretar el botón del voto, brillando por su inactividad. Hipocresía, falsedad, cinismo, sinvergonzonería...

Lo grave es que el propio president de la Generalitat Valenciana Francesc Camps tras publicarse la noticia dió a sus subordinados la orden tajante de correr un tupido velo, de ocultar el asunto, de echarle tiera encima, de permanecer callados. Esa reacción apresurada y el mutismo oficial impuesto huelen a gato encerrado. Camps y la Administración valenciana del PP quieren que olvidemos aceptando el "aqui no ha pasado nada". Pues se equivocan. Ante un posible delito y un engaño a los ciudadanos que se intenta ocultar, solo cabe exigir transparencia, justicia y las cuentas bien claras. Todos tenemos algun euro en esos 95 mil y el derecho a exigir explicaciones. Las comidas costarían la mitad o menos y alguien del Govern Valencià metería mano e hincharía el presupuesto multiplicando el importe para tal vez llevarse al bolsillo comisiones bajo manga de la diferencia entre lo real y lo facturado. No me extraña nada como no me asombra el morro gastado en eludir responsabilidades. Para colmo, Camps afirma que hay salud económica, que no existe crisis. Seguro que si trabajara en Elche en el calzado, no la negaría. ¡Vaya jeta!


Josep Esteve Rico Sogorb