jueves, octubre 13, 2005

En busca del consenso perdido



Zapatero se pronunció sobre el 'Estatut' sin revelar cómo enmendará la delicada y conflictiva alusión al término "nación". Al menos fue claro y firme: se ha de modificar por consenso y dentro de los límites que permite la Constitución. Asimismo, reconociendo que la única nación es el Estado Español en su conjunto y que los sentimientos de Catalunya por legítimos que sean -no hay duda- han de ser compatibles con la Constitución. Igualmente aseguró que no permitirá que nada atente ni ponga en peligro la unidad del Estado, -lo cual es de agradecer- porque está convencido de que sin salirse de la Constitución y con el 'Estatut', es posible hilar fino y lograr un punto de equilibrio entre España -Estado Plurinacional, Nación de naciones, Nación de nacionalidades- y Catalunya -nacionalidad histórica-. Démosle la oportunidad y la confianza necesarias para lograr una solución satisfactoria.

Zapatero fue correcto mostrando diplomacia, serenidad, seguridad, control y aplomo en un tema que crispa nervios, alza pasiones, hiere sentimientos y causa discusiones. Aunque le faltó claridad -por exceso de prudencia política al no anunciar aún la fórmula a enmendar el concepto 'nación' del 'Estatut'- en algo empieza ya a tener razón: será imposible o casi imposible o harto dificil pactar con el PP al mantener posturas beligerantes, actitudes personales hostiles, cerrazón mental y una campaña de acoso y derribo, de presión contra ZP. Las viejas formas del PP las sabemos: alzar el grito al cielo, rasgarse vestiduras, asustar exageradamente a la ciudadanía, sacar a pasear los 'doberman', auspiciar movilizaciones fascistoides con tintes que recuerdan el antiguo régimen y repetir aquello de la amenaza separatista asegurando que España se va a desmembrar. Con todo ésto, la imagen moderada, centrista, dialogante, renovada y moderna del PP de Rajoy, queda en entredicho, dudándose de si en el fondo son tan democrátas o si aún mantienen los tics franquistas.

¿La solución? Consensuar enmiendas entre partidos tipo "Catalunya es una nacionalidad histórica con sentimiento nacional y que forma parte del Estado Español, la Nación de España" por ejemplo. Para ello, el PP debe abandonar la hostilidad agresiva y proponer textos que no vulneren ni la Constitución ni el 'Estatut'. Menos mal que Rajoy en un gesto que le honra, suavizó su actitud reconociendo buen hacer en Zapatero. Por eso, el Gobierno no debe tardar a anunciar su enmienda a presentar. Han de decirla a la ciudadanía para tranquilizar ánimos, que sobra crispación y falta comunicación política. Que el PSOE afine más y que el PP dialogue de verdad dejando de ladrar y colaborando, por bien de una España unida pero plurinacional y de una Catalunya solidaria, compartida e integradora que vea sus sentimientos reconocidos sin peligros mútuos. Haya paz. Paz y consenso.

Josep Esteve Rico Sogorb

¿Constitución versus Estatut?

No se puede negar la realidad adoptando posturas contrarias. Por mucho que algunos se empeñen en defender que el Estatut no tenia que haber salido de Catalunya y que deber ser devuelto al Parlament, la verdad y la realidad de la situación actual mal que pese, son las que son: el Estatut está en el Congreso de los Diputados. El mal o el bien, según se mire, ya está hecho y empecinarse en lo que hubiera -hubiese o en lo que debiera - debiese, es inútil.

Tal vez, si en lugar de reformar el "Estatut" -con la inclusión de alusiones de discutible inconstitucionalidad- se hubiera modificado la Constitución -ampliándola y flexibilizándola para que abarque a todos los estatutos a reformar- otro gallo nos cantaría. Pero el proceso se inició al revés, modificando estatutos que se han "hinchado" o estirado tanto competencialmente, que ahora la Carta Magna se queda "estrecha" para poder albergarlos y compatibilizarlos sin conflictos. Conflictos que haberlos haylos y que no hay más remedio que encararlos como vienen. Hacer marcha atrás devolviendo el Estatut a Catalunya sin ser debatido ni enmedado para que el Parlament deshaga lo realizado y confeccione otro estatuto nuevo o rectifique el actual propuesto; resultaría un sobreesfuerzo, un trabajo excesivo, una pérdida de tiempo además de un fracaso de todos los políticos implicados porque demostrarían falta de diálogo, intolerancia e incapacidad para llegar a un consenso plural.

Si Zapatero afirma que el principal escollo del "Estatut" -el término "nación" será enmendado con una fórmula que respete la Constitución y el sentimiento de identidad catalana, si Maragall reconoce que se han equivocado excediéndose y el president del Parlament aseguró que este proyecto de estatuto no es independentista ni rompedor; habrá que dar confianza al proceso, pero con precaución y observación. Y al PP, pedirle que colabore y participe, que se deje de agresividad hostil. A ver como lo solucionan.

No sólo se deben reformar los estatutos de las "nacionalidades históricas" -con el reciente reconocimiento a Andalucía como tal- sino todos. Están desfasados. Las autonomías más débiles -regionalidades- han de superar su inferior situación. Hay que acabar con el desequilibrio entre autonomías para que todas sean y estén al mismo nivel. Hay que armonizar el desarmonizado proceso autonónomico y culminarlo, porque la LOAPA fue deficitaria. Para que el proceso no quede "cojo", la Constitución debería haber sido reformada y ampliada: una adaptación mútua y recíproca entre ésta y los Estatutos. Entre Estado y Autonomías, entre España y sus nacionalidades y regionalidades. Y no es tan descabellado encajar dentro de la Constitución y los Estatutos la fórmula "Nación de naciones o nacionalidades" como "Estado Plurinacional". Quiza, si aplicáramos algunas ideas del pensamiento federalista de Pi i Margall, aunque actualizadas; no habría "amenazas" de separatismo ni esas desigualdades entre autonomías.


Josep E. Rico Sogorb

lunes, octubre 10, 2005

LOS MUSULMANES Y LA RED 'HAWALA'

Los musulmanes y la red "Hawala"

No se puede ni se debe generalizar.Tengo amigos de todas las razas y mantengo exquisito trato recíproco con gentes de diversas étnias y nacionalidades. Especialmente, con musulmanes, y cualquier noticia negativa hacia este colectivo, no mella ni dificulta las buenas relaciones y la comunicación mútua con respeto. El hábito no hace al monje; en este caso, sí la raza y la religión.
El descubrimiento de la red financiera terrorista islámica "Hawala" en España -por parte de la competente y seria Unidad Central de Inteligencia de la Policía española- es seriamente preocupante. Esta estructura cívica de recaudación económica de apoyo a Al Qaeda supone una amenaza para el equilibrio democrático y un peligro para el Estado de Derecho. La red, ilegal al cien por cien, recauda en el total del territorio español millones de euros desde los bolsillos de unos cien mil musulmanes de a pie.
Dineros con los que se pagan atentados terroristas. La estructura está compuesta por una telaraña de locutorios telefónicos, carnicerías, tiendas de alimentación y bazares interconectados entre si y coordinados por un célula central . Son decenas, centenares de negocios, en apariciencia normales, los que recaudan y dirigen parte de sus ingresos a Al Qaeda.Estoy convencido -y así lo creo, a tenor de los comentarios de amigos musulmanes- de que no todos aquellos que profesan la fe en Alá son unos terroristas sino tan solo una excepcional mínima parte. Es más, incluso reprueban y condenan - y condenaron en su momento- los atentados de Al Qaeda y el fanatismo religioso exacerbado que los promueve.
Imanes de varias mezquitas y asociaciones musulmanas españolas se manifestaron y se declaran contrarios a la inhumana barbarie y la manipulación coránica que excita ciegamente a una minoría a apoyar y fomentar el terrorismo sangriento contra inocentes propios o ajenos. Pero, ¿cómo saber que el dueño del bazar de la esquina, que tan amablemente nos vende su te moruno, especias o cualquier artesanía, no es uno de ellos? ¿Cómo descubrir si de nuestro importe abonado el tendero musulmán envía o no parte a Al Qaeda a través de la "Hawala"? ¿Estaríamos pues, sin conocerlo, pagando atentados? ¿Debemos renunciar a comprar en establecimientos musulmanes, por si acaso?
Lo más grave de todo ésto es, que son unos pocos quienes mediante el miedo, la extorsión, las amenazas; tienen callados a la mayoría de los musulmanes, honrados trabajadores y gentes de buena fe. Ese silencio no delator so pena de torturas, ajustes o muerte; se vuelve en contra de la inmensa mayoría musulmana bienhacedora y temerosa. Un silencio que inconsciente e involuntariamente se convierte en aliado y cómplice del terrorismo islámico. Si estas buenas gentes mahometanas tuvieran plenas garantías legales, colaborarían con la Justicia, cooperarían con las Fuerzas de Seguridad sin miedo alguno ayudando a la detección de terroristas y al desmantelamiento y a la desaparición de sus redes o estructuras.
Lamentablemente, el temor a palizas, secuestros y asesinatos por aportar cualquier dato sobre terroristas y colaboradores es fuertemente visceral. Mucho me temo que seguiremos teniendo silencio y atentados. Pueden surgir por doquier cuando y donde menos se espera. Nadie está a salvo, ni los mismos ceutíes y melillenses, a pesar de ser mayoritariamente solidarios como ejemplos de civismo y convivencia étnico-religiosa.
Ignoro si en Ceuta y en Melilla existe la red "Hawala", aunque hipotéticamente podría existir algún colaborador esporádico, porque, si los hay en la península, en las dos ciudades autónomas, también podría ser. Precisamente, por sus peculiaridades, ubicación geográfico-estratégica e idiosincrasia. Por ello, con más razón, se han de extremar la vigilancia y la investigación policiales en Ceuta y Melilla. La lucha contra el sangriento terrorismo islámico fanático será larga y dura mientras "Hawala" siga existiendo.

Josep Esteve Rico Sogorb