miércoles, junio 07, 2006

Aspiraciones ceutíes y melillenses

A estas alturas, aún sigue pendiente una vieja aspiración de la inmensa mayoría de los ciudadanos ceutíes, que hace años se manifestaban activamente a favor de un estatuto de autonomía de '1ª clase' -por la vía constitucional 151, no por la 143- similar a los de las nacionalidades historicas importantes como Galicia, Catalunya, Euskadi, Valencia, Andalucía...

Esa aspiración en concreto, entre otras más, reivindicaba que los representantes políticos ceutíes estuvieran presentes en negociaciones, convenios, tratados; en los que se vieran afectados e implicados directamente los intereses de Ceuta. 'Cumbres' diplomáticas con Marruecos, Jornadas sobre Inmigración Ilegal, etcétera.

Varios factores impidieron lograr tal aspiración e incluso conseguir el estatuto ideal deseado y soñado, el de '1ª clase'. Entre las dificultades: no haber tenido Ceuta estatuto propio en la II República, estar en otro continente geográfico, poseer territorio reducido, padecer la amenazante reivindicación marroqui, ser plaza militar y supuestamente carecer de elementos identitarios históricos y territoriales comunes.
Todo ello y algunos intereses creados, hicieron que las Cortes sólo concedieran a Ceuta un estatuto de '2ª clase' -compartido con Melilla- o sea, una autonomía 'reducida' como un 'regalo' al que sus ciudadanos deberían conformarse y encima estar agradecidos.

Cabe recordar en aquellos años de debate y aprobación del estatuto de autonomía para Ceuta y Melilla, que ni el PP ni el PSOE anduvieron finos, vamos, que tampoco se esmeraron en demasía. Hasta en algunos puntos o temas hicieron pinza negando o despreciando algunas de las aspiraciones autonomistas ceutíes, todo lo cual ha producido serias consecuencias: omisiones, 'olvidos', rechazos, ninguneos; en situaciones de marginación y discriminación hacia Ceuta y Melilla.
Sólo hay que recordar la reciente cumbre sobre inmigración ilegal entre España y Marruecos, en la que participó un ejecutivo autonómico, Canarias -aún reconociendo que es parte implicada en el asunto- y a la que no fueron invitados los gobiernos ceuti y melillense, como titulares de unas ciudades que también están involucradas en la situación pese a que solicitaron por escrito a La Moncloa ser incluidos en la delegación española y estar presentes en la cumbre.
Lamentablemente, este hecho molestó y ofendió a los politicos y a los ciudadanos de ambas ciudades que protestaron en los medios de comunicación y en los parlamentos autonómicos, Congreso y Senado.

A todo ésto, el presidente Zapatero ha incumplido las promesas dadas a Ceuta y Melilla, recién llegado a La Moncloa, al afirmar que cuando el Gobierno tuviera cumbres bilaterales con países vecinos, -Francia, Portugal y Marruecos-, las autonomías limítrofes también participarían, lo que no ha sido así.
Es triste y penoso comprobar las ambigüedades de los grupos políticos de las Cortes Españolas para con Ceuta y Melilla. Es sospechoso y lamentable que en esta ocasión no apoyaran los nacionalistas canarios y catalanes una enmienda popular para que ambas ciudades -que padecen directamente el problema de la inmigración ilegal- estuvieran presentes en la Cumbre Euroafricana a celebrar el mes de julio en Marruecos.

Al final, la enmienda se quedó sola, no pasó la votación. Lo único que se logró es fue que en la delegación española viajarán los miembros del Gobierno canario, organizaciones no gubernamentales y diputados del Congreso. Asi de rotundo.
Los de siempre, -ceutíes y melillenses- ninguneados, humillados, obviados y engañados. Aunque esta vez suena la cosa a 'rechazo'. No fue un 'olvido'. Asi pues, otra vejación más. ¿Cuántas llevamos ya? ¿Y las aspiraciones, qué, para cuando?
Jose E.R. Sogorb