jueves, mayo 18, 2006

'¡HE VUELTO!' (cuento) (El Regreso de la Dama de Elche a su Ciudad)

¡¡HE VUELTO!!

Unos pasos alteran mi reposo vespertino. Hoy, martes 16, las luces de la sala, casi a la hora de la siesta, se encienden y ante mi pétrea mirada aparecen unos hombres. Veo que proceden despacio a embalarme y protegerme cuidadosamente. Mi guia favorita, María, me comentó ayer que unos técnicos iban a envolverme entre algodones pero no me explicó nada más. Sólo me adelantó que habría una sorpresa para mi. Ahora, la espera se me hace larga. Ignoro que van a hacer conmigo, si me trasladarán a otro lugar. Llevo años quieta dentro de esta urna, sin moverme y recibiendo innumerables visitas de gentes de toda nacionalidad y condición.

Por fin acabaron de envolverme. La sala, mi hogar durante tanto tiempo, y los técnicos, desaparecieron de mi vista. Les he oido comentar que tardaron más de una hora. Eso es mucho, pero me gusta que me trataran con tanto esmero porque, aunque me conservo bien, tengo ya dos mil cuatrocientos años. Los suficientes para extremar los cuidados. El minucioso embalaje me impide ver. Sólo percibo leves vibraciones y pequeños movimientos como si me portaran en andas o tal vez sea la sensación de estar en movimiento, de ir a alguna parte con moderada velocidad. Me recuerda a Helike, cuando me transportaban a hombros o sobre un carro.

Oculta mi visión, las conjeturas y las dudas acerca de mi inminente destino me angustian. Mientras perdura esa sensación de movimiento y velocidad voy imaginando posibles finales para este viaje. No creo que me trasladen al extranjero ni que me cambien de museo en la capital. Al menos nada de ello me comentaba María, la guía turística, cuando me acompañaba en los ratos de soledad. Por contra, animaba mi ilusión y alentaba mi anhelo de volver a la ciudad que me vió nacer: Elche. Incluso me informó que el Ayuntamiento ilicitano volvió a solicitar traslado y estancia y que esta vez, las probabilidades de regresar a casa eran casi seguras.

No tengo la certeza absoluta pero creo que nos dirigimos a Elche. Ojalá sea verdad. ¡Cuánto tiempo soñando con volver! El movimiento y la velocidad han cesado. Supongo que el viaje ha concluido, que arribamos a destino. De nuevo, esa sensación de ir en volandas, en suspensión para apenas notar el apoyo firme. Las voces y el trasiego enmudecen. Me han depositado sobre alguna superficie consistente. Deduzco que me encuentro en una sala nueva, distinta de la que abandoné horas antes. La impaciencia y el ansia remiten y el cansancio me vence. Dormiré. Soñaré que estoy en Elche. De dónde nunca debí salir.



He despertado. Será ya, miércoles 17. Oigo voces dispares y suaves sonidos de rasgado. Al parecer, comenzaron las tareas de desprecintado y desembalaje. Tras otra larga hora de espera y cautela, las asas y la caja desaparecen. El papel tisú es retirado. Soy colocada en una nueva urna. Por fin, mis ojos ven la luz de la estancia. La mirada se libera quedando al descubierto de una muy, pero que muy bella y debidamente acondicionada sala, seguramente por mi.¡Cuánto honor! Los técnicos realizan pruebas con luces y sistemas de seguridad. Nada comparado con las antorchas de brea y los cerrojos oxidados de Heliké. Comentan que todo va bien, que todo está en perfectas condiciones para el día siguiente. No sé que me espera al amanecer pero intuyo que algo importante. ¡Estoy tan nerviosa!

Los técnicos se marcharon y las luces se apagaron. Unos hombres uniformados y armados me vigilan de cerca. La impresión que me causan, es similar a la que sentía cuando los guerreros heliketanos me custodiaban con sus lanzas, falcatas y escudos. ¡Me siento tan protegida! Es de noche, lo sé y lo percibo a través de un tragaluz de la sala. ¡Pero qué ven mis ojos! ¡A través de la abertura estoy contemplando hojas de palmera! ¡Eso significa que estoy en Elche! ¡Al fin el sueño se hizo realidad! ¡Gracias, oh, diosa Tanit, por escuchar mis ruegos y cumplir mis deseos!

La noche transcurre lentísima, casi perenne, agónica. No puedo dormir. La emoción me embarga sólo de pensar que al amanecer veré a mi pueblo. Las horas pasan muy despacio. De súbito, cuando casi parecía imposible, con el nuevo día, el jueves 18, las luces se encienden, los técnicos irrumpen en la sala y se ultiman los detalles. Y ¡ooooh! Ante mi se presentan grupos de personas sonrientes, bien trajeadas para la ocasión, tan solemnes como en las ceremonias a los dioses en Heliké. Luces intermitentes de cámaras fotográficas inundan la estancia y me hacen parpadear. Mi intuición me dice que son personalidades ilustres. Tal vez jefes, capitanes, sacerdotes o príncipes. Uno de los guardias comenta que se trata del alcalde de Elche y la Infanta Cristina. ¡Cómo han cambiado las cosas! En mis tiempos, el jefe y la princesa del poblado. ¡Qué halago contar con tan excelsas y majestuosas presencias!

Mis ojos se tornan vidriosos. La humedad pétrea acompaña a una plena sonrisa de satisfacción y orgullo. Se evidencia mi gratitud por el regreso.

Soñé con volver. Y el anhelo se cumplió.

Gracias, Elche, porque...

¡He vuelto!


Josep Esteve Rico Sogorb
Escritor y periodista
Miembro del Grupo Poético 'Abril 2005'

Presidente del Grup Cultural Ilicità Tonico Sansano

¡¡BIENVENIDA A CASA!! (A la Dama de Elche)

¡¡BIENVENIDA A CASA!!

Ha vuelto. La Dama ha regresado a Elche. Ya está aqui, entre nosotros, por segunda vez en sus 109 años de 'vida' desde su 'descubrimiento', en la ciudad que la vió 'nacer'. Después de 41 años -en 1965 fué expuesta unos días en el museo del Parque Municipal popularmente conocido como 'El Huevo'- nuestra más antigua seña de identidad regresa 'a casa' para dejarse ver, admirar y querer por el pueblo ilicitano -su pueblo-, autoridades, personalidades y visitantes forasteros, en una exposición pública temporal de unos cinco meses y medio.

Se cumple así, por fin, un viejo anhelo de los ilicitanos y de su Ayuntamiento, aunque no sea definitiva su permanencia. Desde el 'exilio', iniciado en 1897 con la venta al anticuario francés Pierre Paris y la exposición en el parisino museo de El Louvre, pasando por el paréntesis bélico en el castillo galo de Montaubau, el traslado al museo de El Prado y la última ubicación en el Arqueológico Nacional; la ciudad de Elche, sus ayuntamientos, personalidades y entidades locales, no han cejado en su empeño de recuperar a la Dama.

A lo largo de todo este tiempo, tras muchas vicisitudes y dificultades político-administrativas -sostenidas con excusas supuestamente técnicas o científicas respecto a una posible 'mala salud' del busto- el sueño se hizo realidad. Atrás quedaron los sinsabores y la decepciones inmediatas a cada negativa ministerial a la petición de traslado de la Dama a Elche o la actitud en contra, en todo momento opositora, tozuda e inmovilista, del mismísimo director del Museo Arqueológico Nacional en Madrid. Pero no solo se demostró que tales excusas 'científicas' eran inciertas. Incluso se desmontó la teoría de las supuestas falsedad e imitación del busto esgrimidas por el estadounidense John Moffit.

Afortunadamente, otros ministerio, gobierno y director del Museo Arqueológico, distintos y con diferente talante a aquellos que anteriormente nos negaron la Dama, siendo sensibles al sentimiento clamoroso del pueblo ilicitano, han hecho posible que el busto regrese a Elche con plenas garantías. Nuestro ayuntamiento y especialmente el alcalde -que pasará a la historia como el alcalde del 'triplete': dos patrimonios de la Humanidad y traer la Dama- han realizado acertadas acciones y gestiones con tales firmeza y paciencia que el resultado dió sus frutos: la Dama ha vuelto.

Durante varios meses -del 18 de mayo hasta el 1 de noviembre- la Dama de Elche, el busto ibérico del siglo IV a.c. hallado el 4 de agosto de 1897 en tierra ilicitana -La Alcudia- permanecerá expuesto a los ojos de propios y ajenos, de residentes y visitantes, en la sala principal que se le ha habilitado casi exclusivamente para su exposición en la Torre del Homenaje del Palacio de Altamira, en el complejo museístico del innovador MAHE -Museo Arqueológico Histórico de Elche-, lugar que a juicio de los técnicos ministeriales que lo inspeccionaron, cumple a la perfección de forma plena, íntegra y total, los requisitos obligatorios y las condiciones necesarias para albergar la Dama entre mayo y noviembre del presente año.

Sólo cabe esperar que la previa expectación creada antes de la llegada del busto sea realidad y superada con creces. La población ilicitana, individual y colectivamente, personal y asociativamente, deberá volcarse con la Dama, SU Dama, NUESTRA Dama, arropándola masivamente y festejando su estancia con todo tipo de eventos y de actividades. Y que el mundo entero sepa, que se ha de venir a Elche para admirar la belleza y la perfección artísticas de la Dama, para estudiarla, admirarla y contemplarla de cerca. Que vale la pena. Que nadie se sentirá defraudado porque la Dama ya no se esconde, se nos exhibe orgullosa y satisfecha, aqui, en Elche. Su Elche, al que siempre soñó en volver.
¡¡Bienvenida a casa!!

Josep Esteve Rico Sogorb
Escritor y periodista
Miembro del Grupo Poético 'Abril 2005'
Presidente del Grup Cultural Ilicità Tonico Sansano



Que la Semana Santa traiga paz y concordia a Ceuta

Que la Semana Santa traiga paz y concordia a Ceuta

Que la Semana Santa traiga la paz y la concordia a Ceuta. Que estos días de Pasión sirvan para ablandar corazones, abrir mentes e iluminar espiritus. Que esta semana sea de reflexión, de acercamiento entre políticos y pueblo ceutíes, que falta hace.

Aunque la Semana Santa sea cristiana y especialmente católica, no es óbice para que todas las culturas, étnias y religiones de la sociedad ceutí puedan compartirla conviviendo pacíficamente. Los actos religiosos no deben ser motivo de distanciamiento sino de aproximación social, de acercamiento interconfesional.

Es bueno que cada religión invite a las demás a participar en sus actos, máxime teniendo en cuenta que todos los credos y esencialmente los tres mayoritarios monoteistas buscan el mismo fin y en definitiva honran a la misma divinidad aunque cultural y lingüísticamente le llamen por sus respectivos diferentes nombres.

Pero no solo este factor -las tres religiones, cristiana, árabe y judía, prácticamente casi nacieron en el mismo suelo, geográficamente hablando y en él mantienen sus lugares sagrados- les une coincidiendo, sino que hay aspectos de respeto y tolerancia en todas ellas y entre si. Judíos y árabes reconocen a Jesús, leit motiv de la Semana Santa, como importante Profeta y Maestro. Creen en el arcángel Gabriel y en otros aspectos icono-dogmáticos.

Todo ello es más que suficiente para seguir trabajando por el abrazo fraterno, solidario y la colaboración entre religiones, desde el arrepentimiento por los errores del pasado tal y como hizo el Papa Wojtyla. Desde la tolerancia, la moderación, la comprensión y el diálogo. Con respeto.

Valores y principios básicos que deben imperar en la sociedad plural ceuti y cuyos políticos han de aplicar para que Ceuta vuelva a ser la ciudad modelo, el ejemplo de convivencia social y religiosa que siempre fue y que hoy se halla amenazado y cuestionado.

Y después de la Semana Santa, tras la reflexión, a por la paz y la concordia.
Porque aún son posibles.
Jose E. R. Sogorb

Por la 'Mesa para la Concordia de Ceuta'

Por la 'Mesa para la Concordia de Ceuta'

Que actúe ya la Mesa o Comité para la Concordia de Ceuta. Que intervenga para calmar ánimos, pacificar, acercar posturas, mediar, reconciliar, eliminar tensiones y sentar unas bases para la convivencia con las que evitar en el futuro sucesivas lamentables situaciones como la actual derivada de una presuntamente xenófoba desafortunada copla carnavalesca.

Ceuta siempre fue, ha sido -y a pesar de todo, aún lo es- modelo de convivencia multireligiosa y tolerancia multiétnica desde la pluralidad social de su ciudadanía. Aunque tristes hechos empañen dicha convivencia y ensucien la imagen modélica, Ceuta debe asegurarse ésta, firmemente, trabajando todos unidos -politicos y ciudadanos- por un porvenir pacífico.

No hay que confiarse ni bajar la guardia restándole importancia a contados sucesos por aislados y minoritarios que sean. Ceuta debe reforzar su clima social, porque riesgo de nuevos connatos étnicoraciales y xenófobos desde cualquier colectivo, siempre existirá, sobre todo teniendo en cuenta el añadido que resulta la coyuntura presente de la inmigración ilegal descontrolada, a la que no se le vislumbra solución definitiva ni a corto ni a medio plazo.

Ya pasó el momento de echarse trastos a la cabeza, de tirarse chinitas unos y otros, cristianos versus musulmanes, PP contra PSOE e incluso entre carnavaleros. No busquemos más culpables -que los hubieron, minoritarios, en todas las partes implicadas- ni responsables, que se está mareando más de la cuenta la perdiz y no es positivo. Busquemos soluciones, remedios, apaños.

Todos los protagonistas de este desgraciado 'culebrón' -Vivas, Los Pollos, Alí, PP, PSOE, Agrupación de Carnaval, UDCE, etcétera- han de entonar un do de pecho, un particular mea culpa, dar el brazo a torcer un tanto, ceder un ápice, hacer de tripas corazón y sentarse en esa Mesa para la Concordia junto con el resto de colectivos, con la mente y el alma necesarias para aprobar un código deontológico formado por bases o normas de convivencia étnico-racial, pacíficas, tolerantes.
Un código consensuado, -refundición o suma de todos los borradores particulares de los partidos ceutíes- por todos los representantes de la plural sociedad caballa sin exclusiones. Unas normas para que jamás se repitan hechos que puedan volver a tambalear el clima de concordia entre ceutíes de cualqier étnia y credo.

Asi pues, si quiere, ya tiene faena la Mesa por la Concordia.
Por Ceuta. Por la paz social. Por la tolerancia multicultural.

JOSE E. R. SOGORB
Ex redactor de El Periodico de Ceuta, El Faro de Ceuta y Area de Algeciras
Escritor y periodista
Blogger:
http://www.ceuta.com/blogs/jsogorb/

PATADAS EN LA BARRIGA

Casi a diario ocurren hechos que claman el cielo. Son el colmo de los colmos, hasta el extremo que, conocerlos, sienta como una patada en el estómago. La noticia en la sección de sucesos de numerosos medios en muchas partes del mundo de que un individuo propinó, valga la redundancia, varias patadas o 'coces' sobre la barriga de una mujer -su esposa o ex-cónyuge, que a tanto no llega mi memoria- en una céntrica calle de una ciudad industrial española, hizo indigestárseme el desayuno.

No es manera correcta ni aceptable el hecho de ir por ahi pateando a gente y menos aún a la actual o a la anterior compañera sentimental. Hay que ser muy despiadado, bruto y bestia para actuar tan descerebradamente. Además de ser una actitud delictiva, se trata de una actuación totalmente incivilizada e irracional, impropia de un ser humano, movida por bajos instintos.

En plena calle céntrica y sin piedad alguna, sin cortarse ni un pelo y sin que nadie pudiera impedirlo, el susodicho individuo se ensañó a patadones con el vientre de la mujer. Borracho o no, drogado o no, perturbado o no; el caso es que el tipo se pasó más de cuatro pueblos a coz limpia y haciendo caso omiso se paseó por el forro de la entrepierna todas las normas cívicas habidas y por haber: el respeto, la educación , la tolerancia y la moralidad.

No me extraña que con hechos como éste aumente tanto y tan rápido la violencia de géneros. Otrora y hasta bien poco se daban hechos violentos en los hogares que apenas trascendían socialmente. Hoy, cada vez más, proliferan las sonoras y agresivas palizas y los insultos a grito pelado, en público, a plena luz, al exterior. Sin pudor ni timidez. Sin cohibirse ni esconderse. Claramente, a la entrada de locales públicos y comercios.

La violencia urbana es de asfalto y aceras. Aceras, que lamentablemente suelen mancharse de sangre de aquellas personas agredidas. Los hechos se producen ante la mirada atónita de transeúntes y conductores que no se atreven a intervenir en defensa de la víctima por miedo a sufrir agresión física y verbal -e incluso de arma blanca- por quien maltrata violentamente. A ver quién se atreve, so pena de recibir un navajazo o una lluvia de palos, pues los improperios son más leves y llevaderos.

Pero la palabra con sangre NO entra. Haz el AMOR, -así, en mayúsculas- y no la VIOLENCIA. Por una sociedad sin patadas en la barriga.

Josep Esteve Rico Sogorb