jueves, noviembre 09, 2006

La Dama de Elche, razón de Estado

La Dama de Elche ya está en Madrid, la capital del Estado Español. Ahora, quienes restaban importancia a la presencia en la ciudad ilicitana del busto ibérico, se están dando cuenta de su valía, de su categoría y de su influencia benigna en la ciudad en todos los aspectos; sean éstos sociales, económicos, culturales o políticos.
Hoy, que no está entre nosotros y la echamos de menos, es cuando se les ha despertado la conciencia a quienes la ignoraban o minusvaloraban. Nadie es profeta en su tierra, reza el dicho popular y a veces fuera se valora más y mejor lo que es nuestro.
La prueba es que unos científicos y catedráticos doctores en Prehistoria, Arqueología e Historia, no ilicitanos, nos dicen aqui cada lunes, en el Centro de Congresos, en conferencias y ante nuestras narices, que la Dama es muy valiosa, importantísima e 'irrenunciable' para el Estado.
A estos sabios científicos -madrileños, andaluces, alicantinos, valencianos y hasta franceses- se les cae la baba hablando con admiración de nuestra Dama a pesar de defender mayoritariamente su permanencia en el Arqueológico de Madrid.

No se trata de competir a ver donde se estima y defiende más y mejor a la Dama, en Elche o fuera. La polémica sobre si el busto estaría mejor para siempre en el ilicitano Mahe o en el madrileño MAN no debería determinar la estima, la admiración y la protección hacia la Dama.
No dudo que habrá en ambas opiniones defensores a capa y espada del busto ibérico, aunque el matiz les diferencia. Unos, encierran intereses, razones de Estado. Otros, demuestran pasionales sentimientos de devoción popular. Cabeza y corazón. 'Mens' -racionalismo- versus 'Anima' -sentimentalismo-. Un matiz muy determinante.

Existen voces defendiendo que la Dama esté eternamente en Madrid y recalcando la 'propiedad legal del Estado'. Voces -tenidas por científicas-a lo sumo discretamente favorables a cesiones temporales. Como las manifestaciones del polémico y vivaz catedrático de la Complutense, Martín Almagro, al que sólo le faltó tratarnos de 'pueblerinos' a los ilicitanos al 'aconsejarnos' que pensemos con la cabeza y no con el corazón.
Almagro alega que la Dama es del Estado, de todos -de los españoles- y si se dona definitivamente, tras ella, otras piezas arqueológicas ibéricas dejarían vacío el estatal MAN. Cuestión político-administrativa que obedece a una decimonónica mentalidad museística desfasada, obsoleta, totalitaria, absorbente, absolutista y centralista que no tiene sentido en el actual modelo descentralizado de estado de las autonomías. Así pues, la Dama es para algunos, una cuestión o razón de Estado, como lo es, por ejemplo, el terrorismo etarra.

En la Comunitat Valenciana, salvo una declaración de 'Les Corts', el Gobierno Autónomo ha sido 'light', haciendo bien poco, recientemente, a favor de la Dama. Tal vez, le faltó firmeza, claridad, contundencia y más actividad 'pro-Dama' reaccionando súbitamente contra la reciente negativa ministerial y museística de Madrid respecto a una futura cesión definitiva del busto.
Sobre la razón de Estado, aún reconociendo la propiedad estatal sobre el busto ilicitano, debería reformarse la ley en Cortes y Tribunales. Que se derogue y se traspase la competencia a la autonomía. Tal vez, si la Generalitat Valenciana tuviera la competencia sobre el busto y al menos la titularidad -aunque fuera compartida con el Estado- resultaría más fácil y rápida lograr la cesión definitiva. Suponiendo que las autoridades valencianas se volcaran plenamente con la Dama, porque pertenecen a un partido que hace tiempo y durante años estuvo negándonos a los ilicitanos el derecho a ver a nuestra Dama, ni siquiera temporalmente. Ocasión de rectificar y de enmienda se les presenta
Al ser las normas las que lo impiden, cambiémoslas y la Dama dejará de ser razón de Estado para ser definitivamente nuestra, de Elche, de los ilicitanos. Y es posible con acuerdo parlamentario. La iniciativa podría surgir del Ayuntamiento a partir de su reciente moción. El camino será largo, complicado y dificultoso. Surgirán negativas a vencer, desde Madrid y por doquier. La negociación resultará compleja y extensa. Valdrá la pena pelear por algo que nos pertenece a todos los ilicitanos, en el alma y en el corazón. Colectiva, histórica, cultural y antropológicamente, hablando.
El quid de la cuestión se halla en las estatales titularidad, propiedad, legalidad y normativa en política museística. Compendio de leyes, normas, reglamentos y ordenamientos hechos por el ser humano y susceptibles de reforma o derogación. Eliminados o modificados estos obstáculos, habrá luz verde y vía a la definitiva cesión del busto. Paralelamente a ello, el Ayuntamiento ilicitano, toda su corporación en pleno, al unísono y sin fisuras ni discrepancias -que ya está bien de acusaciones mútuas- , deberá poner en marcha una estrategia o línea de actuación mediante una constante petición, una permanente presión y un proyecto seriamente fiable donde integrar y contextualizar nuestro busto ibérico.
Lo contrario a todo ésto, supondría arrojar la toalla, darle vueltas al asunto, alargar el problema en el tiempo, conformarse con cesiones temporales de unos meses -como unas vacaciones- perder la batalla -con lo que el busto seguiría siendo una RAZON DE ESTADO- y no conseguir nunca que se quede en Elche para siempre y de por vida. No perdamos la esperanza y a trabajar por ello.
La diosa Dama nos lo agradecerá.

Josep Esteve Rico Sogorb

martes, noviembre 07, 2006

Ceuta, Melilla y Andalucía: Todas a Una.

Que el integrismo terrorista islámico reivindique Ceuta, Melilla y Andalucía no es nada nuevo. De acuerdo que el asunto no es para crear una alarma social al estilo del film 'La Guerra de los Mundos' pero si que debe ser motivo de preocupación... y de ocupación. Las amenazas y órdenes o premisas de Bin Laden, del grupo Al Qeda y de la red 'Hawala', han de tenerse muy en cuenta.
Tras los mensajes incitantes a 'reconquistar' y 'recuperar' zonas que el integrismo musulmán considera fanática y equivocadamente 'suyas' como la antigua 'Al-Andalus' -hoy, comunidad autónoma, nacionalidad histórica con estatuto y dentro del Estado Español- y las ciudades autónomas Ceuta y Melilla; se esconde un aparato logístico, una compleja estructura organizada con el 'leit motiv' de la 'yihad' o 'guerra santa' contra lo occidental, europeo y por ende, cristiano.
Por suerte, todas las amenazas terroristas islámicas no se materializan. Algunas si. Bien porque sólo fueron amenazas, presiones para amedrentar o por descubrirlas los servicios de espionaje y las fuerzas de seguridad y abortarlas. Pero, ¿cómo se distinguen unas de otras? ¿Cómo saber qué amenaza se cumplirá y cuál no? Para mi, los grupos terroristas islámicos siempre hablan en serio, amenacen o ejecuten. Pero no bromean ni frivolizan.
Volviendo al principio, hay que preocuparse o mejor aún, ocuparse del asunto. Con un exhaustivo seguimiento observador y controlador-sobre todo preventivo- y sin relajación, por parte de los gobiernos, los servicios secretos y las fuerzas de seguridad. Y es algo que se está realizando. Tampoco ésto supone nada nuevo ni es la receta mágica que acabe definitivamente con el terrorismo islámico, pero es la línea de trabajo adecuada. Cualquier despiste, relajamiento o 'bajada de la guardia' podría tener fatales y trágicas consecuencias. Las administraciones estadounidense y británica, bien lo saben.
Aduanas, puertos, estaciones de autobuses, fronteras, estaciones de tren, aeropuertos; son los 'puntos calientes' del terrorismo integrista islámico. En tales lugares se ha de redoblar aún más el control de equipajes, de pasaportes y de personas. No es que no se esté haciendo, sino que es necesario aumentar, multiplicar el control, las normas y las restricciones.
Esta política de control y seguimiento se viene llevando a cabo sobre la población musulmana afincada en España, con y sin papeles. Efectivamente, no todos los musulmanes residentes son terroristas, pero ante la situación y la duda correspondiente, se ha de investigar aún más y mantener un seguimiento mucho mayor. No es baladí el dato demostrado de que una mínima parte de los establecimientos comerciales musulmanes son 'tapaderas' y encubridores -cuando menos, cómplices y colaboradores, de 'motu propio' o coaccionados- de redes terroristas como la llamada 'Red Hawala'.
No nos olvidemos que la religión, o mejor dicho, algunos extremos sectores minoritarios y excepcionales dirigentes de la fe islámica en España, también están bajo sospecha y en el 'ojo del huracán'. En torno a unas pocas mezquitas y contados imanes, gira un fanático movimiento radicalizante-extremista. Esos contadísimos centros religiosos y sacerdotes musulmanes, son un caldo de cultivo socio-ideológico -de fuerte carga fanático-pasional- propicio para la formación, generación y gestación terroristas. Y como mínimo, crean 'escuela' de colaboracionistas.
Por supuesto que, frente al sospechoso musulmán fanático se halla la mayoría de pacíficos musulmanes honrados y trabajadores, humildes y serviciales cumplidores de sus preceptos religiosos sin extremismos, respetuosos con los creyentes de las demás religiones y partidarios de un constante diálogo interreligioso e interracial en equilibrio.
Son aquellos que, no manipulan el Corán. Musulmanes que no malinterpretan ningún 'sura' y que rechazan el erróneo sentido bélico y violento de la 'yihad', que para ellos significa 'esfuerzo'. Esfuerzo para cumplir con los preceptos de los pilares de la fe y personal actitud de lucha diaria, cotidiana, para superar los obstáculos de la vida.
Musulmanes de bien son los que componen la inmensa mayoría residente en Ceuta y Melilla. Su cooperación con las fuerzas de seguridad es imprescindible para desmantelar redes terroristas y delincuencias organizadas aunque para ello necesiten protección. Y esa mayoría de bien, en ocasiones, se manifiesta públicamente contra la barbarie y la violencia delatando al culpable. Recordemos la airada respuesta social contra el autor del reciente asesinato a una niña en la barriada ceutí de 'El Príncipe'.
Así pues, tengamos claro que, Ceuta, Melilla y Andalucía no se negocian ni se devuelven y mucho menos dejaremos que nos las invadan 'terrorístamente' hablando. No hay justificaciones para tales supuestos ni siquiera el que antaño fueran Sebta, Rusadir y Al-Andalus.
Ceuta y Melilla, desgradaciadamente, están acostumbradas a las amenazas, al desamparo u olvido gubernamental y a las reivindicaciones marroquinistas. Pero Andalucía no. Me duelen las amenazas terroristas de Bin Laden hacia Andalucía -con la que ceutíes y melillenses tienen tantos lazos y conexiones- y me solidarizo con los andaluces en este sentido e imagino que los habitantes de ambas ciudades españolas norteafricanas también serán solidarios.
Resta por pedir a los andaluces, que a la recíproca, se solidaricen y correspondan apoyando a ceutíes y melillenses frente a las amenazas terroristas islámicas de Al-Qeda y Bin Laden. No en vano, todos ellos tienen un denominador común: están siendo apuntados como objetivo por el mismo adversario. Y ésto debería unirles. Incluso con más motivo cuando el presidente andaluz es un ceutí, un 'caballa'.
Ceuta, Melilla y Andalucía: Todas a Una.
Por la Paz y la Concordia. Contra el fanático terrorismo islámico integrista.
Por Josep Esteve Rico Sogorb