jueves, diciembre 14, 2006

¡Viva Zapata!

Que viva. Y que sea por muchos años para que nos siga deleitando con su obra. Habrán deducido que con este título no me refiero al célebre personaje mexicano sino a Antonio Zapata, poeta ilicitano, miembro del recién creado 'Grupo Poético Abril 2005', colectivo que presentó hace poco el poemario 'Primer Paso'. Grupo al que tengo el honor de pertenecer, estando pues, complacido de granjearme el compañerismo y la amistad de Zapata.
Escribir de este encantador y simpático 'truhán' urbano, de todo un 'pirata' de las letras, de un 'marinero' del asfalto muy provocador y un tanto bohemio; resulta difícil. A pesar del esfuerzo por mostrarme imparcial, aséptico, neutral o políticamente correcto, es inevitable que más que ejercer de crítico literario, me decante a su favor y le apoye. Pero Zapata reúne méritos y calidad suficientes para ser tenido en cuenta.

Antonio Zapata es una explosión, una catarsis de fuerza y de expresividad desgarrada, cruda, realista. Podrá gustar o no, poéticamente hablando -sobre todo a los elitistas y puristas- pero no deja impasible a nadie ni pasa desapercibido. Sin florituras y sin barroquismos, con un estilo sencillo y a la vez enérgico, con un mensaje crítico -también autocrítico, porque a veces se autoanaliza y hasta se ríe de si mismo- que abarca desde lo íntimo hasta lo social o colectivo, Zapata se nos muestra desnudo y sin pudor alguno. En carne viva.
La 'especialidad' de Zapata, -o al menos una de sus especialidades temáticas, quizá la mejor y más destacada, la que él borda y logra casi a la perfección- es el erotismo. La poesía erótica tal vez sin abusar de adornamientos, pomposidad, sutilezas y sensualidades cursisensibleras. Zapata va al grano y sin muchos rodeos. Al pan, pan y al vino, vino. Sin suavizar ni disfrazar los hechos y las sensaciones que plasma en sus poemas. Sucesos y sentimientos que él ha vivido y experiementado.

Para comprobarlo, les invito a descubirle hoy jueves 14 de dicembre a las 9 de la noche en el pub 'Artería' del Raval. Zapata presentará su último poemario 'Lucernario Erótico' y nos deleitará con la lectura de algunos de sus mejores poemas eróticos, informales y provocativos, donde sus pintorescos personajes -de lo más urbano, suburbano y 'underground'- deambulan desilusionados sin perspectivas, aferrándose a lo carnal como tabla de salvación o meta, ante un entorno social desencantado que se va degenerando. Zapata mezcla ficción, diversión y rabia con un lenguaje sin tapujos ni tabúes. Pasen y vean. ¡Y viva Zapata!
Josep Esteve Rico Sogorb

lunes, diciembre 11, 2006

La basílica tardorromana de Ceuta, todo un éxito

La apertura al público del museo arqueológico de la basilica tardorromana en Ceuta ha resultado todo un éxito a juzgar de las más de 1900 visitas durante el corto mes de existencia, lo que ha supuesto alrededor de unos 66 visitantes diarios.

La ceutí basílica tardorromana es, sin duda, algo muy digno de ser visitado, no para la simple vista superficial o de rigor, sino para la contemplación extasiada y admirativa del visitante. La forma en que está expuesta, la manera con la que es presentada a quien la visita, es el mayor acierto de este hallazgo en pleno centro de la ciudad ceutí.

En lugar de ofrecerla como una muestra, colección o exposición museística con estética contemporánea o actual, se manifiesta ante el visitante recreada y ambientada tal como lo sería en su origen, durante la época tardía y cristianizada del Imperio Romano, hace casi dos mil años.
Así, el turista o visitante se ve envuelto o absorbido por la exposición y la propia basílica en sí, sintiéndose transportado como en una regresión en el tiempo, a la Ceuta romano-tardía, a Septem Frates -nombre romano de Ceuta- y por ende, a su basílica, una de las más importantes del mediterráneo en aquel período histórico.

Cabe felicitar al arqueólogo municipal de Ceuta Fernando Villada y a los organizadores del museo de la basílica tardorromana por el magnífico estado de conservación, la excelente puesta en escena y la óptima calidad de la exposición.

Para los peninsulares, ya hay un nuevo motivo más para visitar Ceuta. Para los 'caballas', otro símbolo de identidad, otro tesoro patrimonial a estimar y defender. Algo de lo que deben estar orgullosos los ceutíes. Todo un valor, todo un legado cultural a preservar en el futuro. Y todo un éxito.
Por José E. R. Sogorb
Ex Redactor de los diarios ceutíes 'El Faro' y 'El Periódico'