sábado, enero 20, 2007

'Un desahucio tercermundista' (o 'Entre Vivas y Moreno')


Deberían, por humanidad, intervenir todas aquellas instituciones que, desde el origen y hasta hoy, tienen relacion con el caso tercermundista de un especial desahucio en Ceuta: Defensa y el Ayuntamiento o Gobierno autonomo ceutí. Anterior y actual propietario según reciente sentencia judicial, respectivamente, de la parcela F. R. 3859.

Al margen de las legalidades vigentes que unos y otros implicados argumentan y que seguramente justifican el desahucio, y aparte de los derechos ‘históricos’ de uno de los seis afectados residentes en dicha parcela, el ciudadano ceutí Antonio Moreno, por el uso del terreno como marmolista; lo cierto es que la situación tiene un cariz inhumano e insolidario que denota escasa sensibilidad al dolor ajeno y al sacrificio de casi 40 años de trayectoria laboral de este ceuti que de la nada creó y levantó su taller con el que sacó adelante a su familia con el permiso del titular entonces del suelo, el Ejército.

Urge valorar ambas posturas. Hay que ponerse en el pellejo del contrario y procurar o intentar entenderle. Si ahora es el gobierno autonomo ceuti el legal propietario de la parcela a consecuencia de una sentencia judicial y de unos acuerdos o convenios liberalizadores de terreno militar traspasandose a suelo civil; en vez de hacer oidos sordos, ignorar o ser indiferentes, cabría buscar y aplicar una solución pactada y consensuada para todas las partes relacionadas.

Esa solución ha de permitir a una parte, poseer el terreno, y al ciudadano afectado, mediante permutas, permisos, cesiones o arrendamientos a bajo coste; a cambiar de lugar y trasladar su marmolería a otro enclave donde no tenga riesgo de nuevo desahucio. Una ubicación donde no moleste y donde pueda seguir desarrollándose la labor profesional de su negocio de mármoles, por si mismo y por sus herederos.

Pero yo veo aquí algo raro. Al parecer, la marmolería de Antonio Moreno hizo en el pasado, trabajos para el gobierno ceutí durante años. Aquello se acabó. El propio afectado declara tener problemas y dificultades de competitividad con otras marmolerías de Ceuta mucho mas poderosas y boyantes. Ya saben, el pez grande intenta comerse al chico. Si esto es así o parecido, resulta lamentable. Como si el pez chico, -comerciantes y/o pequeños artesanos autónomos que son a pesar de las mejoras recientes los contribuyentes en peor situación del sistema laboral español- no tuvieran derecho a seguir subsistiendo, a existir. Y es que el sol sale a diario y para todos.

Si yo fuera Antonio Moreno, por defender el pan de mis hijos y nietos, hablaría con el presidente autonómico de Ceuta Sr. Vivas. No para mostrarle cerrazón empecinándome en que no me tiren del terreno sino para suplicarle por humanidad –algo de lo que carece la mayoría de los políticos y que sin embargo el presidente ceutí sí que posee- por caridad; una permuta, un cambio de lugar.

Porque Vivas, según dice la mayoría del pueblo ceutí por todos los rincones de la ciudad, es un buen hombre, como persona. Tanto como parece serlo el sufridor marmolista Antonio Moreno. Y las buenas personas, se entienden hablando, llegan a acuerdos y se ayudan mutuamente.
Da igual quien tenga la iniciativa de dar el primer paso hacia el otro y con el tiempo que resta para el desahucio –el 5 de febrero según orden judicial- claramente en contra.

Querer es mejor que poder. Además, la solución es posible si la opinión pública y la sociedad ceutí ‘condenan’ a Vivas y a Moreno -entre ambos anda el juego- a entenderse aunque sea por el bien de la imagen y del prestigio de Ceuta…

…sin tercermundismo.
Por Josep Esteve Rico Sogorb

martes, enero 16, 2007

'17 de enero de 1976'

17-1-76
Efemérides a la vista. El 17 de enero de 1976 se fundó la entidad GCI o ‘Grup Cultural Ilicità’. Una entidad histórica y comprometida con todo lo autóctono durante sus 31 años de existencia.

Y la verdad es que, no está nada mal que tan modesta y humilde asociación sin ánimo de lucro se mantenga tantos años sin ayuda oficial ni subvención gracies a módicas minoritarias cuotas y esporádicas donaciones; más aún cuando resulta tan dificil sobrevivir entre grandes fundaciones e instituciones poderosas.

Un año después de morir Franco, restaurada la democracia e iniciada la transición, se fundó el GCI el día del patrón de los animals domésticos bendecidos: San Antón o Sant Antoni del Porquet, fiesta destacada por el ‘porrat’ y las acampadas ante la ermita para asar carne, comer coca con habas y beber vino.

Unos pocos amigos crearon un grupo para defender, promocionar, proteger y cuidar todo lo referente a nuestra cultura autóctona: lengua, símbolos, historia, aret, costumbres, folclor, música, literatura, etcétera.

Al ser menores de edad eligieron presidente fundacional a Josep Marín Morell -ex árbitro y ex entrenador de futbito- quien contó con la participación de conocidos ilicitanos, entre los que destacaron el doctor Antonio Bonete, el ex alcalde Vicente Quiles, la maestra de valenciano Antonia Vila, el actual presidente del Casino Juan Carlos Acebes, el presidente del PHACE Josep Payà y el periodista corresponsal de ABC Vicente Pastor Chilar.

Los primeros tiempos del GCI trascendieron socialmente. Se inventaron el escudo –con Dama, Palmera y Senyera, por el ilicitano Antonio Brotons- y el pendón o estandarte bordado.

Se participó en programes culturales de radio los sábados desde la emisora decana junto al poeta Tonico Sansano -quien da nombre a la entidad actualmente- y se crearon los prestigiosos galardones ‘Palmes Dorades’ que en marzo celebrarán la XXVII edición.

Mucho ha 'llovido' desde el inicio aquel 17 de enero de 1976. El GCI ha ido poc a poco adaptándose a las exigencias de la sociedad ilicitana y actualizándose según los momentos de cada tiempo.

La reforma de modernización emprendida por la actual renovada y joven directiva hace unos cinco años ha hecho nacer nuevos compromisos y nuevas temáticas, destacando todo aquello que es de carácter social como por ejemplo, las clases de lengua de signos para oyentes; iniciativa integradora y formativa por la que han pasado más de 200 alumnos de la comarca de todas las edades y condiciones.

Cada año, la entidad se abre un poco más a la ciudadanía ilicitana, apostando -en coexistencia con los principios fundacionales- por la atención a las necesidades y por la convivencia equilibrada entre las culturas autóctonas -local o ilicitana, valenciana o autonómica, y estatal o española- y les inmigratorias, originaries de América, África y Europa del Este.

Lo más inmediato que hoy tiene para hacer el GCI es, sin duda, el acto de entrega el próximo mes de marzo de sus galardones al ilicitanismo y valencianismo 'Palmes Dorades'que tendrán lugar en una destacada gala matinal con unos premiados de prestigio que en breve se darán a conocer públicamente.

Sin aquel 17 de enero de 1976 no existirian actualmente ni el GCI cumpliendo sus 31 años de existencia, ni los premios 'Palmes Dorades' cumpliendo sus 27 ediciones; pero menos aún sin la aceptación y el apoyo del pueblo ilicitano -al que el GCI se debe- factores que han permitido a la entidad pervivir hasta hoy.

Enhorabuena. Feliz cumpleaños y ánimo.

Josep Esteve Rico Sogorb

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17-1-76

Tenim efemèrides. El 17 de gener de 1976 es fundà l'entitat GCI o ‘Grup Cultural Ilicità’. Una entitat històrica i compromesa én tot lo autòcton durant els seus 31 anys d' existència. I la veritat és que, no està gens mal que tal modesta i humil associació sense ànim de lucre es mantinga tants anys sense cap ajuda oficial ni subvenció gràcies a mòdiques qüotes i esporàdiques donacions; més encara quan resulta tan dificil sobreviure entre grans fundacions i institucions poderoses.

Un any després de morir Franco, restaurada la democràcia i iniciada la transició, el dia del patrò dels animals domèstics beneïts o Sant Antoni del Porquet -els ilicitans anem al ‘porrat’ i acampém davant de la seua ermita per a rostir carn i tastar coca, faves i vi – una colla d’amics crearen un grup per a defendre, promoure, protegir i conrear tot lo referent a la nostra cultura autòctona: llengua, símbols, història, art, costums, folclòr, música, lliteratura, etcètera.

Al ser menors d’edat elegiren president fundacional a Josep Marín Morell -ex-àrbit i entrenador de futbet- qui contà en la participació de coneguts ilicitans, entre els quals destacaren el doctor Antonio Bonete, l’ex alcalde Vicent Quiles, la mestra de valencià Antonia Vila, l'actual president del Casino Juan Carlos Acebes, el president del PHACE Josep Payà i el periodista corresponsal del diari ABC Vicent Pastor Chilar.

Els primers temps del GCI trascendiren socialment. S’inventaren l’escut –portant Dama, Palmera i Senyera, per l’ilicità Antoni Brotons- i el penò bordat. Es participà én progràmes culturals de ràdio els dissabtes des de l'emissora decana junt al poeta Tonico Sansano -qui dona nom a l'entitat actualment- i es crearen els premis ‘Palmes Dorades’ que en març celebraràn la XXVII edició.

Molt ha 'plogut' des de l' inici aquell 17 de gener de 1976. El GCI ha anat pòc a pòc adaptant-se a les exigències de la societat ilicitana i actualisant-se segóns els moments de cada temps. La reforma de modernisació mampresa per l'actual renovada i jove directiva fa uns cinc anys ha fet nàixer nous compromisos i noves temàtiques, destacant tot allò que és de caràcter social com per eixemple, les classes de llengua de signes per a oïents; iniciativa integradora i formativa per la que han passat més de 200 alumnes de la comarca de totes les edats i condicions.

L' entitat s'obrix socialment cada any més a la ciutadania ilicitana, apostant per l'atenció als necessitats i per la convivència equilibrada entre les cultures autòctones -local o ilicitana, valenciana o autonòmica, estatal o espanyola- i les immigràtories; originàries d' Amèrica, Àfrica i Europa de l' Est.

Lo més immediat que enguany té per a fer el GCI és, l'acte d'entrega el pròxim mes de març dels seus guardons a l' ilicitanisme i valencianisme 'Palmes Dorades', én uns premiats de prestigi que en breu es donaràn a conèixer públicament i én una destacada gala matinal.

Sense aquell 17 de gener de 1976, no existirien actualment ni el GCI complint els seus 31 anys d'existència, ni els premis 'Palmes Dorades', complint les seues 27 edicions; però menys encara sense l' aceptació i el recolze del poble ilicità -al que es deu l'entitat- factors que permitiren al GCI perviure fins a hui.

Gràcies i enhorabona. Felicitats i ànim.


Josep Esteve Rico Sogorb


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17-1-76
Esta semana tenim efemerides. Aci en el sur, en la ciutat ilicitana, el dimecres 17 celebrem el XXXI aniversari de la fundacio de l ‘entitat valencianista GCI -‘Grup Cultural Ilicità’-. I la veritat es que, no està gens mal que una modesta i humil associacio cultural del sur de la patria valenciana complixca tants anys, i mes encara, en un lloc on el sentiment i el compromis valencianistes son tan minoritaris.

El 17 de giner de 1976 –escomençada la transicio– dia del patro dels animals domestics beneïts, Sant Antoni –el del porquet, celebrat pels ilicitans en un ‘porrat’ acampant davant de la seua ermita per a rostir carn i tastar coca i faves en vi – en els albors de la ‘batalla de Valencia’, una colla d’amics ilicitans, sensibilisats per l’amenaça de perdua dels signes d’identitat valencians, crearen un grup per a defendre, promoure, protegir i conrear tot lo referent a la nostra cultura autoctona: idioma, simbols, historia, etcetera.

Estos jovens eren menors d’edat i elegiren president fundacional al llavors delegat local d’ Unio Regionalista Valenciana, el destacat valencianiste Josep Marín Morell qui creà la primera junta en conegudes personalitats ilicitanes com el doctor Antonio Bonete, l’ ex alcalde Vicent Quiles, la mestra de valencià de Lo Rat Penat N’Antonia Vila, l’ academic de la RACV Josep Payà i el periodiste corresponsal del diari ABC Vicent Pastor Chilar.

En els primers temps del GCI foren actius. S’inventaren l’escut –en la Dama, la Palmera i la Senyera, per l’ilicità i valencianiste Toni Brotons- i el peno bordat. Es logrà que l’ajuntament penjara la real senyera llevant la quatribarrada. Es participà en aquell I Congrés de la Llengua Valenciana i es crearen els premis a la Valenciania ‘Palmes Dorades’ que en març celebren la XXVII edicio. Enhorabona puix i anim al ‘Grup Cultural Ilicità’, ultim reducte supervivent del valencianisme en el sur.

Josep Esteve Rico Sogorb