sábado, abril 21, 2007

NO ES LO MISMO....


La cadena televisiva 'Antena 3' ha sufrido un 'lapsus' informativo al asegurar que miles de personas cogen el 'ferry' en Ceuta para llegar 'a España' en vez de decir 'peninsula', que sería lo adecuado.


Prefiero pensar, para no sentirme molesto, que ha sido un 'lapsus', una mala pasada de la memoria, así como suena, como lo ven y entre comillas, porque existiera o no alguna intencionalidad oculta, la empresa televisiva debería disculparse y rectificar.


De nuevo, fruto de la ignorancia, del guión informativo o vaya usted a saber por qué -cuesta creer que profesionales titulados y con suficiente formación cometan 'fallos' como éste- la españolidad de Ceuta queda en entredicho, cuestionada o cuanto menos diluida y manipulada.


Supongo que los guionistas del informativo de la cadena de Planeta -empresa editorial que presume de culta- y el locutor-presentador, sabrán dónde está Ceuta, qué es y a quién pertenece. O sea, que supongo que tendrán noticia y conciencia de que Ceuta es España y de que que forma parte del territorio nacional español.


Cuando uno oye estos 'fallos' le queda un mal sabor de boca y ganas de aclararle las ideas a quienes por activa o pasiva los cometen, sean ceporros o supercultos. Y queda mal y aún peor, si los autores son personas tituladas con un elevado nivel formativo como en este caso, que son periodistas.


Seguramente no habrán querido hacer daño ni ofender la sensibilidad y la identidad de los ceutíes pero el hecho resulta marginativo, discriminatorio y subestimante, lamentable y penoso para Ceuta y sus habitantes, que son tan españoles como el resto o incluso más, aunque estén en otro suelo o continente como es África.


A ver si se enteran de que España no es sólo ni lo mismo que la península ibérica, que los ceutíes van a la 'peni' y que franceses, marroquíes y portugueses, vienen a España.


No es lo mismo, no...


Por Jose E R. Sogorb

martes, abril 17, 2007

Sant Vicent Ferrer y la 'Mona'


Sant Vicent Ferrer, 'patrón de Valencia y de todo su Reino', estuvo predicando en tierra ilicitana. Sus sermones, de gran fervor y excelente oratoria, fueron muy concurridos de público y los ofreció en la céntrica Plaza del Ayuntamiento -Plaça de Baix- ante la puerta de entrada a la histórica villa.



Prueba y testimonio de la presencia del fraile son, una antigua columna y la placa conmemorativa que están empotradas en la fachada del edificio consistorial junto al arco de entrada. El texto de la placa -colocada en 1945 como recuerdo de su canonización y de su predicación en Elche- dice que en ese mismo lugar dejó su santa palabra a los ilicitanos Sant Vicent Ferrer, y precisamente en una ciudad como la nuestra que destacaba entonces per tener tres barrios próximos entre si: el cristiano o 'Vila Murada', el árabe o 'Raval de la Morería' y el judío o 'Almórida', resultando significativa la defensa que hacia los hebreos demostró el santo valenciano en vida.


La ciudad ilicitana mantiene desde hace siglos auténtica devoción a Sant Vicent Ferrer al ser patrón a su vez de dos pedanías -Perleta y Maitino- que celebraron sus festejos el pasado fin de semana. Su festividad resulta muy celebrada en gran parte del campo de Elche. Al mismo tiempo, en el casco urbano, en el barrio de Altabix –el del viejo estadio de fútbol que tantos días de gloria nos dió a los aficionados al equipo local franjiverde- hay una parroquia erigida bajo su advocación. Y no digamos de la cantidad de ilicitanos que llevan el nombre del patrón valenciano.

Lo más celebrado por la ciudadanía de Elche es la fiesta de la ‘Mona’ en su día: la ‘Mona de San Vicent’, diferenciándola de la del lunes anterior. Por cierto, que este año, salió el sol tras varios días de lluvias y nubarrones. Los 'moneros' se desquitaron a gusto del mal tiempo de aquel primer lunes de 'Mona' y abarrotaron los lugares tradicionales como el Pantano, por ejemplo.



El vulgo o 'vox populi', que se inventa cosas con gran imaginación, atribuye legendaria y curiosamente -pero sin demasiado rigor histórico-científico- que el huevo duro de la ‘Mona’ está basado en la calva de Fra Vicent, como buscando una similitud y un motivo. Todo ello no es más que una demostración de que su personalidad está afortunadamente aún muy arraigada en estos lares. '¡Vixca Sant Vicent Ferrer!' y 'Vixca la seua 'Mona'! Y que no decaigan...

Viernes Santo, Domingo de Gloria y Lunes de 'Mona'


La Semana Santa ilicitana, dentro de la tónica global, ha tenido suerte si la comparamos con la de otras ciudades como Sevilla. La lluvia solo aguó una jornada aunque eso sí, muy importante. La excepción fue el Viernes Santo. La Procesión General y el Santo Entierro no salieron a la calle causando la consiguiente desdicha de los penitentes y público por culpa de una torrencial llovida. Hasta la 'Trencà del Guió' se realizó novedosamente, a cubierto dentro de la basílica. Sin embargo, el inicio y el fin de la Semana Santa ilicitana fueron exitosos y enmedio se encontró la nota discordante en ese viernes santo, ‘negro’ por la lluvia y por malograrse la devocional procesión.

El domingo de Resurrección supuso un punto y final de la Semana Santa ilicitana apoteósico y exitoso con esa procesión de Gloria destacada per la ausencia de lluvia a pesar del cielo encapotado y sin sol. Una espectacular procesión de Resurrección, magnificada con un emotivo ‘encuentro’ entre la Virgen de la Asunción y Cristo Resucitado y abarrotada de una maravillosa ‘lluvia’ de ‘aleluyas’ multicolores o estampas de papel con gráficos de santos, virgenes y cristos que eran lanzadas con gran gozo y alegria desde los balcones a ambas imágenes a lo largo del trayecto procesional y que niños y mayores recogian a puñados del suelo como recuerdo y motivo de buena suerte. Todo ello muy ilicitano, autóctono y propio o nuestro. Otro destacado signo de identidad local o de ilicitanismo.

La tarde de Resurrección, acabada la Semana Santa, comenzó la salida de muchos ilicitanos a los campos, a la montaña y a las playas para celebrar la tradicional ‘Mona’. La lluvia apareció tras el paréntesis de la mañana y mediodía, por la tarde, como si hubiera permitido la matinal procesión de Gloria. Así que la ‘Mona’ se aguó.

El lunes, festiva segunda jornada de ‘Mona’, llovió todo el día hasta casi el atardecer lo que restó participación. Mínima resultó la afluencia de gente en el Pantano y en la Pinada de La Marina para comer paella, tortillas, fritangas y las ilicitanas ‘fogassetes’ y ‘mones’ con huevo duro. Algunos salieron a cumplir con la tradición, bien avanzada la tarde, cuando salió el sol, aunque sin importar la tardía hora. Porque...la ‘Mona’ es la ‘Mona’. ¿O no? Esperemos que el próximo año no llueva. Todo sea por unas Semana Santa y 'Mona' sin lluvia, sin procesiones mojadas ni suspendidas
pero muy concurridas
.