sábado, junio 23, 2007

CATORCE AÑOS SIN TONICO SANSANO


Antonio -Tonico, como todos le llamaban- Sansano Mora fue un típico personaje ilicitano polifacético muy querido por la gente de Elche de cualquier condición, signo e idea; por ello se llevaba bien con cualquiera, especialmente con quien compartiera pasiones tales como: poesía, música, teatro, tertulia, filosofía o lectura, entre otras. Muy emprendedor aunque unas veces acertara plasmando realidades en sus iniciativas y otras, la ilusión le mantenía en activo.

Estamos en 2007. Un nuevo año más volvemos a acordarnos de él, cuando este martes 19 de junio se cumplen 14 años de su muerte. Estimado por los ilicitanos de pro y de raíz o 'soca', con amigos en todos lugares y de todas ideas a pesar de las suyas tan propias y peculiares, Tonico ha sido inmortalizado con esa calle que el 23 de marzo pasado se le concedió en la cincunvalación sur junto al hipermercado y frente al Sector V. Gracias al anterior equipo de gobierno municipal, fue posible la concesión de su calle, la participación en pro de Tonico y su recuperación de la memoria histórica local ante su tumba.

El estudio de la biografía de Tonico Sansano sigue arrojando nuevos datos. Al parecer, según fuentes, durante la II República estuvo un tiempo breve -pero suficiente- viviendo en la ciudad de Valencia, donde entró en contacto con personajes de la cultura de la capital autonómica, conociendo a las entidades y personalidades ilustres de la época como Lo Rat Penat y el valencianismo cultural y todo el movimiento republicanista del 'cap i casal'. Sin embargo, no llegó a entrar en la masonería a pesar de sus múltiples amistades que pertenecían a ella como sus buenos amigos el médico ilicitano, gran maestre y diputado radical republicano, D. Julio Mª López Orozco y el bondadoso D. Nazario González con quien coincidió en su corto exilio tras acabada la contienda en Orán.

En los primeros años de la dictadura y durante el ejercicio de los temibles Tribunales del Orden Público, a tenor de declaraciones de un viejo comunista, estuvo poco tiempo preso en el Palacio de Altamira, más que por sus ideas, por su juvenil rebeldía. Su padre, el ex alcalde monárquico liberal Vicente Sansano Fenoll -'Sansanet', el de la popular habanera-logró sacarlo de allí merced a sus buenas influencias con la derecha gobernante entonces.

Durante la madurez, entrado en años, era común asiduo 'parroquiano' a los bares del centro de la ciudad donde tertuliaba coloquialmente, improvisaba cánticos de canciones populares o recitaba -enversaba- poemas de memoria. Destacó por su estancia en 'Coral Ilicitana' donde daba conciertos y clases de música y guitarra.

Cuando el Ayuntamiento regido por D. Ramón Pastor le concedió su galardón 'Ram d'Or' por su larga labor en pro de la ciudad, ante su invalidez, fue necesario llevarle el premio a su casa. Maria Teresa Sempere, concejal y teniente de Alcalde -actual presidente local del PSOE- junto a un grupo reducido de ediles, entregó satisfecha y con su simpatía de siempre, el trofeo a Tonico Sansano que agradeció emocionado y lloroso en su mecedora favorita.

Tras este galardón vendrían el de los Informadores de Prensa -'Dàtil d'Or'- y el del Grup Cultural Ilicità -'Palma Dorada'- ambos muy estimados por él, rematando así la lista de merecimientos otorgados en vida a quien tanto hizo por la cultura y el arte de Elche desde diversas temáticas como: mecenismo, empresa, poesía, música, literatura, periodismo, etcétera.

Conseguidos los objetivos iniciales y extinguido el mandato estatutario, el Grup Cultural Ilicità, tras agradecer todas las atenciones recibidas, especialmente, la calle; anuncia la necesidad de un relevo en la entidad para lo que, recordando a Tonico, hace un llamamiento para atraer personas que deseen proseguir la actividad. Vaya la propuesta con esperanza de hallar respuesta y solución a la situación de agotamiento por estres que la actual junta padece.

Y para siempre: In memoriam Tonico Sansano.

lunes, junio 18, 2007

Bodas, casamientos, casorios...


Estamos en época de bautizos, algo de comuniones y muchas bodas tanto por lo eclesiástico como por lo judicial. Una temporada ‘alta’ en estos tipos de celebraciones, que abarca desde marzo a septiembre. Ahora es principio de junio y faltan algo más de 15 días para el inicio del solsticio de verano.


Vienen bodas, casamientos y ‘casorios’. Con esta palabra popularmente conocemos o llamamos jocosamente a todo lo referente a cuando dos personas –hoy, civilmente del mismo o distinto sexo- deciden unir sus vidas ante el sacerdote, el juez, el alcalde o cualquier concejal.


Se da más o menos un empate sobre el nivel de uniones y al índice de separaciones/divorcios en todo el Estado. España es el lugar de la UE donde más han aumentado las rupturas, aunque las bodas, según unas encuestas u otras, han descendido levemente o tal vez se mantienen.


Lo fuerte de todo el ‘tinglao’ matrimonial es el millonario gasto total en: traje, vestido, coche, misa, fotógrafos, banquete, viaje de luna de miel. Una friolera cantidad alrededor de los seis mil euros o incluso superior, de forma que muchos novios se empeñan hasta las cejas -más de lo que ya están- en créditos a larga temporalidad no solo en el piso o vivienda sino también en todo aquello de la boda. Asi que más de cuatro se quedan ‘tiesos’ y con el bolsillo vacío o lleno de polvo y telarañas. Llámese ‘deudas’.


Y los que hacen el ‘agosto’ o se enriquecen son los restaurantes, las tiendas de ropa de novios –para mayor ‘inri’ si son franquicias– las empresas de despedidas de soltero –actividad asimismo cara y a veces problemática con excesos– las agencias de alquiler de ‘limusinas’, etcétera; porque las mises son lo más barato del ‘tinglao’ casatorio y los actos en juzgado y alcaldía son gratuitos. Menos mal.


Según la envergadura y el coste económico clasificamos como ‘boda’ cuando se celebra por todo lo alto -boato–, consideramos ‘casamiento’ para una cosa media –normal-, y decimos ‘casorio’ a aquello que resulta más asequible, ahorrativo –o pobre– y rápido. Aunque puedan significar lo mismo; son tres estados, categorías, niveles o escalafones diferentes.


En definitiva, casarse es un lujo y un derroche. Si hubiera humildad y austeridad…


Por Josep Esteve Rico Sogorb