viernes, julio 06, 2007

ESTUDIANTES


Miles de jóvenes jugándose la selectividad en la provincia durante junio. Menos mal que ya pasó y que el 90 por cien de los estudiantes ilicitanos presentados han aprobado pero ahí se quedan el estrés y la ansiedad por un tubo. Nervios, angustia, inquietud, insomnio y depresión. Todo un calvario, un martirio, una tortura; casi un maltrato del sistema educativo que conduce a algunos al médico. Los departamentos Mental y Medicina General de los Centros de Salud están a tope entre estudiantes y aquellos que sufren depresiones primaverales y veraniegas. Pediatría está saturada, pues hasta los 14 años toca médico infantil.

Se padece también en ESO y BAT. Tienen tela. Casos reales de presión se han dado en algunos institutos. Existe un hábito erróneo de algunos profesores como es, el convocar exámenes por sorpresa, así coinciden dos, tres o más. Estresante y angustioso pero casi castrense y autoritario. No estamos ante el juego del rol, sino ante la psique del estudiante y frente a la Educación o Enseñanza Pública. El tema es serio. La verdad es que resulta peor convocar examen final el día de fin de curso, -no el de la fiesta de despedida, que ésta es otro cantar- in extremis de entregar las notas que se supone que las clases han concluido.

Bajas de profesores, sustituciones. Esto relaja a los alumnos díficiles y conflictivos. Un profesor no debe decir que con él es imposible aprobar en septiembre aunque crea motivar a los estudiantes, haciendo llorar de impotencia a los aplicados y esforzados. Menos ‘castrensismo’, sin dejadez pero con equilibrio. En positivo: ‘conmigo si estudiáis en junio y en vacaciones, podréis recuperar en septiembre’. Ese porcentaje de alumnos sacrificados, estudiosos, esforzados y sufridos ‘patiors’ que experimentan estrés y presión no se merecen tal ‘extorsión’ o vuelta de tuerca tipo ‘mili’ de algunos profesores. Hay maestros, profesores, enseñantes, educadores y docentes; cada cual con su ‘librillo’ pero escasea el maestro.

Todos se quejan de la ley de Educación. O de las leyes, con distintos nombres y desde diversos gobiernos con diferentes mentalidades, en plural: LOGSE, LOE, etcetera. Según cada Ejecutivo y su sustentante partido. Ninguna satisface a nadie, unas más humanísticas, otras más técnicas, científicas o morales; pero lo cierto es que la situación de la Enseñanza en España no es buena, lo reconocen las partes implicadas. Asi que, algo habrá que hacer para mejorarla.

Hay alumnos, pasotas, sufridores, aplicados, lumbreras e imposibles. Algunos docentes defienden la presión para exigir esfuerzo al estudiante, para que no se relaje. Otros, reconocen que ‘putean’ porque a su vez a ellos también les ‘putearon’. Cruel y erróneo. Se ha de evitar traspasar a los estudiantes las frustraciones de un antiguo y viejo sistema educativo represivo. Todo influye en el fracaso escolar, en el absentismo, generando mayores descontento, pasotismo y pésimos estudiantes. Así, no vamos bien. Son situaciones subsanables no sin coste, nada fáciles. Tarea de todos. Se requiere un esfuerzo de profesores, padres, estudiantes y administraciones públicas. Los jóvenes de hoy son el futuro y antes hay que encauzarlos debida y adecuadamente.

Josep Esteve Rico Sogorb

SANT JOAN DEL RAVAL


Como reza el dicho: 'Per Sant Joan, bacores' -'Por San Juan, brevas-. Vaya que si. En el campo ilicitano las he visto con muy buena pinta. Pero también hay más cosas como hogueras, magia, ritos, fuego, noche más corta del año, agua de manguerazo o 'banyà'. El 21 de junio empezó oficialmente el verano. Fue éste el día central del solsticio estival, cuando los rayos solares caen más directamente.


Prosigue la época de bautizos y apenas comuniones -tras las procesiones de Corpus y Sagrado Corazón, éstas cada vez con mayor auge- y bodas tanto por lo eclesiástico como por lo judicial. Una temporada ‘alta’ en celebraciones que tuvo su esplendor el día 24, festividad de San Juan Bautista, con 'fogueres' en el Raval, de cuyo barrio es patrón.


El día solar más largo y su noche más corta de cada año, el 24 de junio, onomástica de los juanes y/o juanes bautistas se celebró especialmente en la barriada del Raval -Arrabal de San Juan o antiguo de La Morería- donde en el solar junto a la iglesia a nombre del santo -antaño mezquita y universidad islámica según crónicas- se plantan al estilo sureño -es decir, de Alicante, Sant Joan, Sant Vicent, etc.- monumentales hogueras artesanales. Suelen ser dos y de ellas destaca la infantil. Artistas de Valencia y de Torrellano como Miguel Delegido y J. Fructuoso suelen ser sus creadores.Una buena crítica fogueril la de aquel, aludiendo a la publicidad engañosa, al deporte y el Elche CF con el título 'Los que nos la dan con queso'.


Además se llevaron a cabo otros actos por las entidades del barrio 'ravaler' Asociación de Vecinos, Comisión de Fiestas o Peña Deportiva y Cultural. Actividades como la elección de Reinas y Damas -recientemente celebrada-, juegos, demostración de bolillos -que reunió a muchos curiosos- o torneos diversos. Podemos decir que es un barrio activo y participativo. No solo se plantan y queman hogueras, que van en aumento. Cada año acude más público incluso en domingo. Antes, muchos se iban a Alicante. Hoy, acuden a nuestras hogueras del Raval, y a darse después un buen remojón a golpe de manguerazo bomberil. Es la 'banyà' que tanto agrada a un sector del pueblo alli concurrido, especialmente a los jóvenes que disfrutan pidiendo agua a los agentes del Cuerpo de Bomberos.


Otros se reunieron en campos y playas haciendo hogueras, quemando lo viejo para ahuyentar las malas energías y renovarse, purificarse, limpiarse, regenerarse. De ahí que San Juan sea noche mágica y ritual. El rito purificador del fuego junto a la renovación por el agua posterior -simbólicamente, 'bautismo'- tan ancestral como la limpieza que Juan realizaba en las gentes por el agua bautismal que, existen creencias que aseguran el inicio del año realmente esa noche. Si es así, espero que todos nuestras problemas se esfumen, se cierren ciclos y crisis, comenzando una nueva etapa mejor. '¡Vixca Sant Joan!'.


Por Josep Esteve Rico Sogorb