Tal es la auténtica realidad, la cierta verdad de fondo de todo este asunto. Y la excusa en esta ocasión, cómo y cuánto esas organizaciones marroquíes se han cebado con el colectivo femenino del Cuerpo Nacional de Policía de España en Ceuta y Melilla (mediante mentiras y falsedades intencionadas aludiendo a supuestas torturas y presuntos maltratos)especialmente con las agentes destacadas en los puestos fronterizos de Beni-Enzar y Tarajal, respectivamente.
Y ya se sabe: "una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad" (Goebbels, ministro nazi de Propaganda). Pues eso es lo que pretendían los levantiscos dirigentes de las asociaciones pan-marroquinistas del vecino país alauita: llamar la atención de la opinión internacional y presionar una vez más, de tantas; en el sempiterno 'affaire' de trasfondo que es la hipotética entrega (que no devolución ni recuperación, pues no se puede devolver ni dar a recuperar aquello que jamás se tuvo...) de Ceuta y Melilla a Marruecos y su falsa 'marroquinidad' con el único 'argumento' de la geografía...
Bien. Esta ocasión les ha tocado a las mujeres policías españolas en las fronteras ceutí y melillense con sus irreales maltratos e inexistentes torturas gravemente acusadas por colectivos marroquíes, todo lo cual ha sido excusa para un hostil y férreo bloqueo comercial que lejos de beneficiar a todas las partes implicadas, ha perjudicado considerablemente tanto a ciudadanos marroquíes que se buscan el pan como a consumidores españoles de Ceuta y Melilla que demandan diariamente productos del vecino país en aras del libre comercio fronterizo.
Y esta vez, las mujeres policías españolas en las ciudades autónomas ceutí y melillense han tenido que contrarrestar las falsas acusaciones de los pan-marroquinistas publicitándose con abrazos que transmitían positivismo y cercanía, lidiando un acosador bloqueo comercial. Tuvieron que reaccionar defendiéndose.
Anteriores ocasiones fueron las habituales manifestaciones callejeras o la 'reconquista' del islote Perejil, entre otras crisis. Pero, la próxima vez, ¿qué será?, ¿quienes o cuales colectivos resultarán afectados o se convertirán en blanco de nuevas injurias, acusaciones, mentiras y falsedades? Porque debajo subyace el sempiterno conflicto 'in secula seculorum' entre Marruecos y España estando de fondo Ceuta y Melilla cuales protagonistas de esta lamentable película que ninguna de las partes se atreve a concluir, quizá porque los gobiernos respectivos obtienen más que suficientes réditos beneficiosos en esta larga situación de ambigüedad conjunta.
Que Marruecos sea respecto a España un país vecino, ribereño, limítrofe, fronterizo, mediterráneo y aliado cooperante hasta ser considerado 'amigo' y 'hermano' por sus monarcas (¡vaya 'amistades peligrosas'!) y con el que debemos llevarnos bien (o interese llevarse bien), colaborar y cooperar en temas bilaterales (inmigración ilegal, narcotráfico...); no le da derecho a que cuando le plazca a ciertos dirigentes y colectivos suyos y con las 'vistas gordas' gubernativa y real, ofenda y humille a España creando sucesivos conflictos y tensiones diplomáticas peligrando la paz mútua y causando malestar e inseguridad en Ceuta y Melilla (las más perjudicadas como monedas de cambio...) acerca de su futuro.
Un futuro inseguro e incierto ante el que los ceutíes y melillenses se muestran preocupados e intranquilos al comprobar la tibieza temerosa y la lentitud de reflejos o de reacción del Gobierno de Madrid así como el oportunismo demagógico de la mayoría de la oposición.
Ceuta Melilla se merecen, superiores protección y atención, riguroso mimo político-administrativo y gubernamental, más claridad y firmeza sin ambigüedades; porque es posible trabajar en dos dimensiones: reforzando la amistad y las relaciones con Marruecos y mantener una postura protectora rotunda y tajante sobre la españolidad
de Ceuta y Melilla. Una españolidad que desde Madrid se ha de mostrar cien por cien incuestionable, innegociable e indivisible ante Marruecos, la ONU y la CE y donde sea preciso.
Que antes de existir el reino de Marruecos (nacido en 1957 con la instauración de la monarquía alauita) e incluso el medieval reino bereber de Fez, históricamente Ceuta y Melilla ya llevaban siglos siendo españolas, siglos de españolidad, a pesar de su suelo continental geográfico africano.
Así que, querido Marruecos, aplícate el cuento: '...Cuando tu ibas, yo ya venía...'
Por JOSE SOGORB (Josep Esteve Rico Sogorb)